El viernes de la semana pasada, el mundo de las plataformas audiovisuales recibía una noticia que, no por esperada, era menos sorprendente: el gigante Netflix sacaba el talonario para hacer una oferta por los estudios y el catálogo de Warner Bros – Discovery, incluida su plataforma HBO, por más de ochenta y dos mil millones de dólares (si el regulador lo aprueba, pues, pese a lo publicado, la compañía de la gran ene roja aún no ha comprado nada).
Aunque, como en las películas de Hollywood, ayer su rival en esta partida de caza, la Paramount Skydance, contraatacaba con una oferta de ciento ocho mil millones de dólares. Las cifras son mareantes: solo para dar una pista, la primera oferta equivale más o menos al PIB nominal de Luxemburgo; la segunda es casi la de Angola, según el Banco Mundial (2022).
